EL INDECISO



Florencio  Zótolo.
Argentino, x años, profesión: soñador.
Siempre quiso encarar un proyecto, sin saber bien cual sería.
Soñaba con hacer algo, pero que?


Talvez editar una revista, si pero cual?
Escribir un libro, si pero sobre que tema? Prosa, verso?
El tiempo fue pasando y siempre la indefinición que mata la iniciativa.
El tiempo se agota aún sin haber dado el primer paso.
El primer paso, el arranque, el comienzo, lo más difícil.

Los días fueron pasando, los meses y  los años también.
Donde está el tema, donde la inspiración?
Que es lo que hace falta para decidir a un hombre a dar el primer paso,  tomar coraje y comenzar a andar.


En la juventud las ideas de muchacho simple, inteligente pero un poco apático se fueron
diluyendo sin dejar rastros.
Luego vino la adultez, la familia, el trabajo absorbente en demasía, los estudios postergados que se debieron comenzar de grande.
Fue en ese lapso que el tiempo se aceleró demasiado, tanto como para no dejarle espacio para reaccionar. Lo fue llevando la corriente y no se enteró.


Refranes, se dijo, debo pensar en alguno. “Nunca es tarde cuando la dicha es buena”
Este me gusta, me alienta, nunca es tarde y hoy se puede empezar.
Pero, “la dicha “, que es la dicha y cuando es buena.
-Ya sé, el diccionario. Y  lo fue a buscar.
Se encontró con esto:


Dicha :(del latin: dicta, cosa dicha, pl, de dictum, con el sentido de factum, suerte, destino, en lenguaje vulgar, según la creencia pagana de que la suerte individual se debía a las palabras pronunciadas por los dioses al nacer el niño)

  • 1-f Felicidad.
  • 2 f. Suerte feliz. Felipe es hombre de dicha
  • 3.f Cinegética. Ladrido de un perro en persecución de una res
Entonces si la dicha es felicidad, y suerte, dejando de lado al ladrido del perro, siempre va a ser buena.
Sólo me falta la suerte o la felicidad para hacer cosas, ¿o para dejar de hacer cosas? -Pensó.
Otra vez la duda, la indecisión, la apatía se apoderaron del hombre.
Dejó la pluma antes de tomarla, cerró el libro sin haberlo abierto, y se despidió.



ADRIEL CUMPLE UN AÑO.

Como pasa el tiempo, un año ya.
Cuantas emociones vividas en este lapso y como sin darnos cuenta fuimos creciendo con él.
Todavía no habla ni camina, pero como gatea.

Dice algunas cosas como papá ( o papa, no estoy seguro).A su hermana Briana la bautizó Iaia.
Cuando se le pregunta:- ¿Cuántos años cumple Adriel?, responde levantando un dedito y desplegando su mejor sonrisa.



Se desplaza gateando con una velocidad digna del correcaminos.
Es un gordito lindo, su pelo que al principio lo creí rojo se está castañizando. Sus ojos azules le proveen de un factor de impacto visual que la gente no puede dejar de admirar.
Pero lo que más me gusta es su sentido del humor. Pase lo que pase siempre tiene una sonrisa a flor de labios.

Es de un apetito voraz, y de un dormir muy tranquilo.
Es curioso y juguetón. Toca todo lo que está a su alcance.
Briana está un poquito celosa, pero se nota que lo quiere muchísimo.

Tener un hijo, plantar un árbol y escribir un libro eran las condiciones para sentirse realizado.
Alguna vez planté un árbol, tuve un hijo, no escribí un libro,  pero tengo tres nietos que me han hecho sentir que mi vida valió la pena.


La Verdadera Felicidad

 Buenos Aires, Argentina, 20 de junio de 2021.  Hoy aquí se yuxtaponen dos fechas: La primera es el Día de La Bandera, Nuestra Bandera, esa ...