Como pasa el tiempo, inexorable se lleva puesto lo que encuentra a su paso.Allá van los esperanzas, los sueños, los felices deseos, la niñez, la juventud y parte de la vida.
Hace que todo se marchite, la bondad, la belleza y nuestros rostros.
Somos lo que queda, la resultante de la batalla de la supervivencia, los heridos de guerra.
En tal vorágine bienaventurado aquel que supo aprovechar parte de su tiempo para vivir en medio de tal barullo.
A medida que el tiempo pasa como una bola de nieve proveniente de la montaña se acelera el proceso en que nos vemos inmersos y cada día tenemos menos espacio para disfrutar de los logros obtenidos.
Hay que seguir ya sea estudiando, trabajando o lo más difícil estudiando y trabajando, más y más.
Nunca alcanza. Siempre falta algo más. Se nos exigen mas cosas cada día.
Al principio tal vez alcanzaba con un techo, querosén para iluminarse y calentarse, unas galletas y un mate.
El progreso nos fue matando.
